Pues sí, una piña queridos amigos. Ocurrió en una exposición de arte en Escocia. Fue allí donde la gente confundió una piña con una obra de arte. El problema (o no) es que aunque la gente la observaba buscando el significado artístico, y otros muchos entendidos en la materia la criticaban por su conservadurismo, esa piña no era más que una piña normal y corriente que usted mismo puede adquirir en cualquier supermercado de confianza. Ni si quiera era la casa de Bob Esponja, queridos niños.

 

Piña colada

 

Todo comenzó cuando a dos estudiantes de 22 años de la Universidad Robert Gordon en Escocia, Ruairi Gray y Lloyd Jack,  se les ocurrió esta “magnífica” broma. Querían hacer pasar una piña de euro por una exquisita obra de arte. Los jóvenes dejaron la piña en la exposición Look Again que tenía lugar en su misma Universidad.

Cuatro días más tarde la organización de la exposición había pasado la piña a su propia vitrina para evitar un posible robo. Según explicaba estos días Gray a varios medios:

“Había un stand de arte vacío y decidimos ver cuánto tiempo permanecería allí o si la gente creería que la piña era arte. Cuando regresamos más tarde la habían metido en una vitrina. Creo que es lo más divertido que ha pasado en todo el año, de hecho mi supervisor lo vio y preguntó a un profesor de arte si era real porque no podía creerlo”.

LVÑ News, siempre al pie del cañón, ha sido testigo de numerosas mofas sobre el tema:

Según explica al diario Independent Natalie Kerr, una de las organizadoras de la exposición, ella no pudo ser la que puso la piña en la vitrina porque “soy alérgica a esa fruta”:

“Recuerdo que nosotros estábamos moviendo cosas para la exposición y en un momento dado cuando regresamos alguien había puesto la piña en una vitrina. Es un poco misterioso porque la vitrina era pesada y se necesitan varias personas para moverla. En cualquier caso decidimos mantenerlo para mantener el espíritu juguetón del autor”.