Un ciudadano chino se introduce una anguila viva de medio metro por el ano para curar su estreñimiento. Sucedió en Pekín, donde nuestro héroe anónimo de 49 años, al que llamaremos “Ton-Tín”, acudió al hospital con un gran hinchazón en el estómago, “hinchado como un globo”, comentaban los que lo vieron llegar.

Para quien no esté familiarizado con las anguilas dejamos una imagen bajo estas líneas para contemplarla en todo su esplendor.

 

 

 

 

 

 

 

Como el lector podrá contemplar, uno siente un irrefrenable impulso de introducirse este alegre animalito por el recto, sin embargo, desde aquí  lo desaconsejamos encarecidamente, ya que esta práctica casi le cuesta la vida a nuestro protagonista de hoy. Tras extirpársela, los médicos comentaban que el animal tenía la cabeza del tamaño de una bola de tenis, y estuvo a punto de romperle el servicio, seguramente.

Por fortuna, un reportero de LVÑ News estaba como enviado especial en Pekín y pudo captar las primeras impresiones del protagonista a su llegada al hospital.